COBRE: Taca Taca entra en etapa decisiva

Taca Taca se consolida como uno de los mayores proyectos de cobre de Argentina

El proyecto Taca Taca, emplazado en la Puna de la provincia de Salta, avanza hacia una fase clave de su desarrollo y reafirma su posicionamiento como uno de los emprendimientos de cobre más relevantes del país y de la región.

En un contexto global marcado por la transición energética y el aumento sostenido de la demanda de minerales críticos, el desarrollo impulsado por First Quantum Minerals combina escala, horizonte de largo plazo e integración territorial. 

El reciente informe técnico actualizado bajo normativa internacional NI 43101, con fecha efectiva a diciembre de 2025, ratifica la solidez geológica, técnica y económica del proyecto. De acuerdo con este documento, Taca Taca cuenta con recursos medidos e indicados que superan los 2.000 millones de toneladas y reservas probadas y probables que aseguran, como mínimo, 35 años de operación a una tasa de procesamiento de 60 millones de toneladas anuales, con un esquema inicial de desarrollo a 40 Mtpa. Esta estrategia escalonada permite optimizar inversiones, gestionar riesgos y acompañar la evolución de variables operativas clave, como la disponibilidad de agua y energía. 

En términos productivos, el proyecto se perfila como una operación de cobre de clase mundial, con subproductos de oro y molibdeno. Durante la primera década, la producción anual promedio de cobre se estima en torno a las 291.000 toneladas, acompañadas por unas 125.000 onzas de oro y 3.500 toneladas de molibdeno. A lo largo de la vida útil, el yacimiento permitiría generar más de 7 millones de toneladas de cobre contenido, con recuperaciones metalúrgicas alineadas a los estándares más altos de la industria. 

La escala del proyecto se refleja también en el nivel de inversión. El CAPEX inicial para la etapa de 40 Mtpa asciende a aproximadamente USD 4.232 millones, a los que se suma una inversión potencial de USD 1.019 millones para la expansión a 60 Mtpa. En conjunto, el desembolso total supera los USD 5.250 millones, lo que convierte a Taca Taca en la mayor inversión minera proyectada en la historia de Salta. 

Uno de los ejes estratégicos del desarrollo es la infraestructura. En materia energética, se planifica la construcción de una nueva línea de transmisión de 345 kV, de más de 120 kilómetros, que conectará el proyecto al sistema interconectado nacional y habilitará la incorporación futura de energías renovables. Para la logística de concentrados, el diseño contempla la utilización del ferrocarril existente, con un nuevo ramal y la reactivación del corredor C14, lo que permitiría transportar producción hacia los puertos de Mejillones, en Chile, revitalizando un eje ferroviario estratégico para la región.

El componente ambiental y social ocupa un rol central. El Estudio de Impacto Ambiental y Social se encuentra en etapa de evaluación por parte de las autoridades provinciales, luego de un proceso prolongado que incluyó revisiones técnicas, talleres participativos y visitas al sitio. El proyecto incorpora estándares internacionales para la gestión de relaves, el uso responsable del agua, el monitoreo de ecosistemas y un plan de cierre progresivo. Desde el punto de vista social, se implementa un modelo de relacionamiento temprano, orientado al desarrollo local, la capacitación de mano de obra salteña y el fortalecimiento de proveedores regionales. 

Con un potencial de hasta 4.000 empleos durante la construcción y alrededor de 2.000 puestos permanentes en operación, Taca Taca se proyecta como un motor de desarrollo económico de largo plazo. La combinación de avances técnicos, solidez económica y un enfoque de integración territorial posiciona al proyecto como uno de los pilares con los que la Argentina busca consolidarse en el mapa global del cobre y de los minerales estratégicos para las próximas décadas.

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