Pensar la energía

Desde hace tres años se viene desarrollando un curso de formación destinado a actores tanto del sector público como del privado para fortalecer sus conocimientos en esta materia tan importante y sensible para el país. Dialogamos con Jorge Ferioli, Director del Programa de Formación de Líderes Energéticos para conocer más sobre esta iniciativa y los nuevos paradigmas energéticos que debemos afrontar. 

Por qué hace falta formar líderes en una materia específica como energía?

Por varios motivos. El primero de ellos es que la energía es prácticamente el motor del mundo: no hay ser humano que no esté vinculado de alguna forma al consumo de energía. Por otro lado, hay que tener en cuenta que se está produciendo hoy un cambio de paradigma en lo que es el mundo de la energía, una especie de revolución que está provocada o disparada por diferentes factores: uno es el gran consumo provocado por los crecimientos tanto de la población como de la economía global y el otro es el cambio climático. Ambos factores hacen que tengamos que encontrar nuevas respuestas a lo que era el paradigma tradicional. Simultáneamente, hay una evolución exponencial de las tecnologías que comienzan a dar respuestas y en el mediano plazo, aunque ya en algunas partes del mundo ocurre, se va a provocar un gran cambio de paradigma en el energia_1sentido de que el consumidor va a tener varias opciones: primero, dentro de las energías, va a poder elegir dentro de qué tipo de energía situarse, pero más allá de eso va a poder decidir si su rol va a ser exclusivamente de consumidor o va a querer ser consumidor y productor. Hoy no hay nadie que esté exento de la obligación de tomar algún tipo de decisión en el tema energético. Desde cómo equipar una casa a cómo orientar una actividad industrial, todo debe ser evaluado desde el punto de vista de la energía.

 

Ese panorama no lo tenemos tan claro…

Una de las funciones del curso es, precisamente, poner en evidencia esa necesidad. Pero por otro lado, el curso está orientado a cubrir la demanda de aquellos, que ya son conscientes de lo que van a tener que enfrentar. Me atrevo a decir que tomar conocimiento de lo que es esta realidad de la energía tendría que ser parte de la formación básica de las personas, no solo porque todos nos vamoenergia_2s a ver expuestos a tener que tomar alguna decisión en cuanto al consumo sino porque, además nuestro comportamiento puede influir en variables muy sensibles para la humanidad, como es el cambio climático o facilitar el acceso a energía a aquellos aún no pueden hacerlo. Darle energía a los que no tienen depende de que nosotros. Hagamos un uso eficiente de ella.

¿A qué tipo de público está dirigido el Programa? ¿Hay que tener conocimientos de ingeniería o es más amplio?

Es muy amplio. Estamos en la sexta edición y han pasado alrededor de 600 participantes, por lo que tenemos una buena estadística. La mitad son ingenieros y la otra mitad está repartida entre economistas, contadores, ambientalistas, abogados, comunicadores sociales, funcionarios vinculados a los sectores de energía tanto nacional como provincial, entes públicos y reguladores, cancillería, diputados y senadores.

¿Cuál es el objetivo final del Programa?

Lo que pretende el curso permitir incorporar la capacidad de ser un interlocutor válido en temas energéticos. Que esté capacitado para saber qué tiene que hacer si tiene que tomar una decisión en esta materia, o bien saber a quién recurrir para solucionarlo. Además, se le dan herramientas para poder comparar los diferentes tipos de energía, para saber cuáles son las alternativas viables y no viables, o cuáles son las mejores. Pero, fundamentalmente, una de las fortalezas del curso es que quienes lo dictan son empresarios que están en el día a día del manejo de la realidad energética. Ellos, por un lado, tienen la visión actualizada de lo que está pasando y hacia dónde vamos, pero también son una fuente a quien uno puede recurrir el día de mañana cuando se tenga que hacer una consulta.

“Pretendemos que la mayor cantidad posible de participantes sientan la necesidad de poder compartir sus conocimientos con la sociedad”

O sea que se genera un buen espacio de networking y debate…

Sí. El curso en realidad es una parte del Programa de Formación de Líderes Energéticos. La otra parte es la Comunidad de Líderes Energéticos, que está formada por todos aquellos que aprobaron el curso ya sea por su asistencia o por haber rendido bien los exámenes. Esa comunidad persigue crear el ámbito propicio para varios fines: primero, enriquecernos coninstituto-tecnologico-de-bs-as los conocimientos que tienen los propios participantes del curso, ya que hay muchos que son especialistas en diferentes temas energéticos y se da un interesante intercambio de conocimientos. Segundo, tiene por finalidad poder mantenerse actualizados en esta evolución tremenda que experimenta el sector energético. Cuando abríamos este sexto curso, la introducción que se hace en función a lo que pretendemos difiere de la que hicimos años atrás, porque estamos a mitad de camino entre el viejo y nuevo paradigma. Entonces la comunidad tiene la finalidad de permitirnos seguir de cerca esta evolución. Otro aspecto muy importante es que pretendemos que la mayor cantidad posible de participantes sientan la necesidad de poder compartir sus conocimientos con la sociedad. De esta forma, quienes poseen ese interés fundamental, pueden canalizarlo, sobre todo ahora con la crisis que estamos viviendo en Argentina a través de acciones encaradas por los miembros de la Comunidad. Uno necesita hacer totalmente una reingeniería mental acerca del comportamiento y sobre cómo tenemos que enfrentar el futuro energético del país. Entonces, la idea es que la Comunidad pueda brindar los vehículos necesarios para que podamos canalizar esa necesidad de comunicar esto a la sociedad. Por eso siempre digo que tenemos que tener la mayor cantidad de “predicadores energéticos”.

Una idea para el mundo ¿Qué fue lo que los motivó a lanzar el primer curso?

En ese momento lo que nos movilizó fue el hecho de pertenecer a World Energy Council (WEC), una institución que tiene cerca de 100 años y alrededor de un centenar de países miembros. Entre sus principales objetivos se cuenta el de analizar y entender lo que pasa en todos los tipos de energías a través de estudios globales o regionales y estudios técnicos que se hacen con la participación de profesionales de sus países miembros. Entonces, lo que queríamos era sacar ese material tan rico de las bibliotecas y transformarlos en herramientas que ayuden a capacitar y hacer que las cosas cambien. Cuando hicimos con Horacio Fernández la lista de todos los temas que podíamos abordar a partir de los estudios del WEC, nos dimos cuenta de que teníamos un material muy rico a disposición como para poder armar un curso. Lo pusimos en ese formato, lo vinculamos a la realidad de Argentina y convocamos a los expositores, que se entusiasmaron. Arrancamos con unos 70 participantes en el primer curso y ahora estamos en un promedio de 100. La otra enorme satisfacción que tenemos es que este curso se transformó en leading case dentro del World Energy Council.

Se está produciendo un cambio de paradigma en lo que es el mundo de la energía, una especie de revolución que está provocada o disparada por diferentes factores”

¿Hay alguna experiencia similar en el mundo?

No. Todos los demás países siguen nuestro formato y esto dio lugar a que el World Energy Council esté pensando en crear el World Energy Academy (WE Academy), que consiste en un apoyo externo para desarrollar diferentes temas dentro del curso. El formato todavía se está pensando y realmente estamos muy contentos por haber tenido esta iniciativa.

 ¿Se llegó a alguna conclusión en particular fruto de este trabajo continuo y plural en el tema energético?

Sí, que lo más importante es la eficiencia energética. Es el factor común a la solución de los problemas que tenemos. Por ello desarrollamos con la gente de la Comunidad una propuesta para la creación de una Agencia Nacional de Eficiencia Energética. Es un documento que presentamos antes de las elecciones y que pensamos que contribuyó a que el gobierno le diera más énfasis al tema: se jerarquizó la Secretaría de Planeamiento Energético Estratégico y se creó la Subsecretaría de Ahorro y Eficiencia Energética. Tenemos la enorme satisfacción que quien encabeza esta Subsecretaría es una egresada del curso.

¿Cómo describirías esa eficiencia energética en breves palabras?

El concepto es muy sencillo. Es hacer lo mismo que estamos haciendo ahora en todos los órdenes pero, consumiendo menos cantidad de energía. Esto no significa que uno tenga que privarse de nada, sino que tenga que hacerse todo pero de manera mucho más racional. Tal es us importancia que si el país lograse disminuir solamente un 15 % el nivel de consumo de gas y de petróleo, el autoabastecimiento se produciría nueve años antes y con un quinto de la inversión. Lo interesante es que en el país en 15 años (1997-2012) el consumo per cápita de gas aumentó un 39 % y un 24% el del petróleo, de manera que es posible lograr esa reducción. La eficiencia hoy es la madre de todas las batallas, el norte hacia dónde dirigirnos, más allá de que hay que desarrollar todos los tipos posibles de energía que contribuyan a alcanzar lo antes posible el autoabastecimiento.

¿Qué lugar tienen las energías alternativas en el programa?

Ponemos énfasis en la solar y eólica, pero no dejamos de ver todos los demás tipos de energías alternativas como la hidráulica, geotérmica, undimotriz etc, en fin, todos los tipos de energías se toma conocimiento de que existen y cómo funcionan. Entre las energías renovables más el cambio climático, sumamos un tercio del programa. El otro tercio está formado por todos aspectos que hacen a la energía en sus diferentes circunstancias: por ejemplo, la energía vinculada con el consumo del agua; la energía vinculada con el transporte; los escenarios energéticos posibles; cómo resolver los conflictos entre los objetivos que tiene hoy el mundo en cuanto a temas energéticos (por ejemplo, seguridad energética, acceso a la energía y cambio climático).

“ Si el país lograse bajar solamente un 15 % el nivel de consumo de gas y 14 % el de petróleo, el autoabastecimiento se produciría nueve años antes y con un quinto de la inversión”

¿Hay algún tipo de apoyo del estado o es algo solo del sector privado?

Es totalmente privado. Estamos por firmar un acuerdo con el Ministerio de Energía que nos permita trabajar en forma conjunta con la Subsecretaría de Ahorro y Eficiencia Energética. De hecho ya estamos terminando un documento que nos pide la subsecretaría vinculado a las mejores prácticas para lograr reducir el consumo en los hogares. También estamos trabajando en otros documentos que nos han pedido. Se puede ver así que el curso no solamente capacita, sino que también contribuye a que las cosas cambien.

 Ya estamos atravesando la sexta edición del Programa, ¿tienen algún plan para el próximo?

Vamos a ver cómo se incorpora WE Academy. La idea es seguir trabajando y hacer que el curso llegue a la mayor cantidad posible de provincias que son alrededor de 11 y de qué manera podemos expandirlo regionalmente. El curso es presencial pero también puede ser a distancia, online. Hay argentinos que tomaron el curso desde Singapur o París de forma online, pero también cursantes de Bolivia, Uruguay, Chile, entre otros. Esto nos permite expandirnos regionalmente.