Experiencia y Renovación – Mellor Goodwin Combustion

 

Con más de 80 años de trabajo en el país, Mellor Goodwin Combustion (MGC) es una empresa líder que brinda a sus clientes soluciones integrales en materia de diseño, montaje y mantenimiento de plantas industriales para las industrias azucarera, energética y petroquímica. En 2005 relanzó sus actividades y cuenta actualmente con un plantel profesional altamente capacitado, una plataforma tecnológica de última generación y recursos humanos, físicos y financieros adecuados para un mercado altamente exigente y competitivo. Fundada hace 82 años por dos pioneros ingleses, Mellor y Goodwin, la empresa se dedicó inicialmente al diseño, fabricación y montaje de calderas, centrándose fmellor-goodwinuertemente en el abastecimiento de los ingenios que operan en el mercado azucarero argentino. “En las calderas de los ingenios usábamos bagazo para la combustión y también utilizábamos un pequeño porcentaje de fuel-oil, que años más tarde comenzó a ser reemplazado por el gas natural”, recuerda el ingeniero Osvaldo Lauría, quien comenzó a trabajar en la empresa en 1963 y se desempeña hoy como jefe de Ingeniería.

Con el paso de las décadas, a partir de una serie de incorporaciones tecnológicas, Mellon Goodwin Combustion (MGC) comenzó a manufacturar progresivamente unidades de mayor tamaño y complejidad. Así fue como brindaron sus servicios a las centrales térmicas dependientes entonces de las ya desaparecidas Agua y Energía y SEGBA, entre ellas la Central Costanera. “Fabricamos, diseñamos y montamos las calderas de todas las centrales térmicas, entre ellas las más grandes que se hicieron en toda la historia de la Argentina, como las dos calderas de 325 toneladas/ hora, de muy alta temperatura y vapor, destinadas a la central de EPEC en Córdoba”, especifica su actual gerente general, Alejandro Batakis. “Nos hemos diversificado mucho”, advierte, pues –explica– “no habríamos podido subsistir si no hubiéramos tomado el camino de la expansión”.

Con respecto al tipo de productos fabricados por MGC, el ingeniero Javier Olivares explica que la compañía fabrica “todo tipo de calderas, desde calderas humotubulares hasta calderas acuotubulares, y del tipo paquete o montadas en obra”. En la década del 50 la empresa se convirtió en la primera licenciataria latinoamericana de la prestigiosa firma estadounidense Combustion Engineering. “A partir de ese momento, ambas empresas comenzaron a trabajar juntas y fueron desarrollando diseños en conjunto”, añade Olivares, quien destaca que a fines de la década del 70 MGC fabricó en nuestro país calderas radiantes con licencia de Combustion. “Verdaderamente, no nos quedó ningún tema pendiente en cuanto a calderas; hemos cubierto todo el rango por completo”, afirma, satisfecho del trabajo cumplido. Otro de los históricos trabajos de MGC que cabe destacar, en este caso en el sector hidrocarburífero, fue la modificación y amplicación de la refinería de YPF en Luján de Cuyo (Mendoza), a principios de los años 70.

La reapertura de MGC en 2005, luego del cierre que se había producido en la década del 90, encuentra a la empresa en una etapa de gran proyección. Un hito en esta nueva etapa fue el montaje de las dos calderas de recuperación de la Termoeléctrica San Martín, ubicada en Timbúes (Santa Fe). “Estas son las dos únicas calderas que hay en la República Argentina –y son pocas las que existen en Latinoamérica– montadas con la estampa ASME (American Society of Mechanical Engineers)”, destaca Alejandro Batakis, quien menciona asimismo el diseño y la fabricación para la refinería de Luján de Cuyo del horno de topping más grande del país, inaugurado en 2010.mellor-socios

“En este momento estamos enfocados fundamentalmente en el sector energético, donde Argentina tiene un déficit enorme y, si bien contamos con algunas centrales muy modernas, una gran parte de la potencia eléctrica instalada es de baja confiabilidad, con lo cual permanentemente se requieren reparaciones, a las cuales estamos muy dedicados ahora y vamos a seguir dedicados durante algunos años”, explica Batakis. “Así como hay 60 calderas fabricadas por nuestra empresa que queman bagazo en Tucumán, Salta, Jujuy y Bolivia, también existen unas 300 calderas acuotubulares en centrales térmicas, refinerías, plantas petroquímicas e industrias, muchas de las cuales siguen funcionando después de 60 o 65 años”, ilustra el gerente general de MGC. La empresa también está prestando servicios a plantas petroquímicas, entre las cuales cabe citar la planta de nitrato de amonio que está construyendo la firma estadounidense Austin en la localidad salteña de El Galpón.

Con vistas a la ampliación de la planta productiva, MGC ha adquirido un predio en el Polo Industrial de Ezeiza, en el cual proyectan instalar una nave de cerca de 4000 metros cuadrados, partida en dos secciones de 108×32 metros. Allí trasladarán las oficinas el próximo año.